Le bastó una décima de segundo para hacerse uno de los grandes del pop español. Le sobró esa décima de segundo en que cayó en la droga… Se veía venir. Quienes estaban cerca de él decían que a Antonio Vega se le estaba escapando la vida entre esos dedos que ya tan torpemente recorrían las cuerdas de la guitarra. Ni su arte ni su sensibilidad tenían tanto poder como para evitarlo. A sus 51 años, se acabó el cuento, el de Antonio Vega. Y ya se habla de él en toda la prensa, se le homenajeará en la televisión, y en la radio, y en los conciertos… Desde aquí, sólo nos hacemos eco de lo que esta misma mañana, ha dicho de él Andrés Calamaro en su blog…
“Conoci a Antonio porque compartimos giras, sello … y un tiempo ; grabamos nuestros discos al mismo tiempo y salimos a mostrarlos juntos en giras ; Antonio llevo su sensibilidad, y su vinculo hipotecario con las necesidades que el mismo eligio, hasta el final de sus dias; esperamos que encuentre la paz que en la tierra es tan esquiva … Girabamos con Los Rodriguez, con Julian y Guillermo, y con Antonio y primer ademan solitario; hoy me desayuno con esta noticia, que no soprende pero entristece, y al mismo tiempo me llega una guitarra del cielo, una Gibson Melody Maker, que me va a hacer recordar a los amigos ausentes (y guitarristas) por otra eternidad.
Sensible guitarrista y cantante susurrante, adios amigo Antonio.”